La construcción se organiza alrededor de dos pasillos centrales y dos laterales. En su interior, los elementos decorativos como las lámparas, plafones y barandas de la escalera son de inspiración Art deco.

Esta misma tendencia estilística es evidente en su exterior, con la fachada de piedra y en particular en el trabajo realizado en ella por el escultor colombiano Bernardo Vieco (1886-1956). Vieco elaboró cinco relieves alegóricos que evocan las musas de las Bellas Artes: la tragedia, la música, la filmografía, la danza y la comedia, así como quince relieves seriados con motivos vegetales y geométricos que de manera magistral, y como lo había hecho anteriormente en su obra, logran conciliar de una forma indisoluble el arte con la arquitectura.